Domingo De Pentecostés

El Evangelio nos muestra que antes de Pentecostés, Jesús había resucitado, pero los discípulos estaban encerrados por miedo, porque todavía no habían recibido la fuerza y valentía del Espíritu Santo, quien los impulsaría a la misión de evangelizar. La fiesta de Pentecostés, es la fiesta de la reconstrucción de los vínculos fraternos de la humanidad. En Pentecostés, personas de culturas diversas, se reúnen y se entienden.

El Espíritu Santo nos saca del encierro y nos impulsa al encuentro del otro hacia una espiritualidad de comunión y reconstrucción de vínculos fraternos en toda la humanidad. Aun cuando en los tiempos actuales, de pandemia, estemos limitados. El Espíritu nos otorga, la creatividad, para seguir anunciando el amor inquebrantable de Dios por sus hijos, y la ternura y gracia de Dios, sobre todo en pandemia. “Es verdad que una tragedia global como la pandemia de Covid-19 despertó durante un tiempo la consciencia de ser una comunidad mundial que navega en una misma barca, donde el mal de uno perjudica a todos.” F.T. 32.

Jesús infunde en los discípulos de hoy el poder del Espíritu Santo, para que salgan del miedo y la parálisis, de manera que sean capaces de anunciar la esperanza de la Buena Noticia. Somos impulsados a dar Vida nueva a los que nos necesitan, yendo con cuidado pero sin miedo, en ayuda de quienes se encuentran en situaciones complejas o de fragilidad.

Hoy todo lo bueno que Jesús hace en nuestras vidas se realiza por la acción del Espíritu Santo que Él nos da; y toda luz interior, consuelo, fortaleza, impulso de amor, y carisma, nos llega porque Jesús nos envía al Espíritu. El Espíritu nos asiste en nuestra pulseada interior entre, ser uno de los que pasa de largo, o el Buen Samaritano que se detiene para asistir al herido y acompañarlo hasta la posada. Hay tantas personas heridas a las que el Espíritu de Pentecostés nos impulsa a acompañar.

Por eso si queremos llenar de vida, nuestras historias compartidas. Es necesario abrir la puerta a cada hermano viendo en él a Jesús, que siempre llama para darnos una fe capaz de edificar la fraternidad social; y convertirnos en una Iglesia en salida al encuentro de los hermanos.

Queremos dejarnos impulsar por el Espíritu, y hacernos eco del sueño de Dios y de la Iglesia de pensar y gestar un mundo abierto a la integración. Un mundo de personas de toda raza, religión, y cultura, en una única y gran familia humana, llena de personas diversas unidas por el Espíritu de Pentecostés.

El Papa Francisco, en su carta, Fratelli Tutti, expresa un anhelo inspirado por el Espíritu Santo. Con la fuerza de un nuevo Pentecostés para bendición de la Iglesia y del mundo entero nos anima diciendo: “Seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras.” F.T. 6. Edifiquemos una comunidad, en la que nos ayudemos unos a otros, a trabajar con esperanza, en conseguir la ambición de asumirnos como hermanos.

Feliz Pentecostés. Colaboradores de la Pquia. San Cipriano, y Padre Daniel

Fuente: LasHerasNoticias.com

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