MUJICA: “Gurises, no se dejen robar la libertad”

Las palabras que este viernes brindó el ex presidente uruguayo Pepe Mujica a los presentes -fundamentalmente jóvenes estudiantes- en el Colegio Nacional Buenos Aires son mucho más que un mensaje de campaña. Las emocionantes palabras que dejó Mujica pueden ser -y así arrancó su discurso- los consejos que un abuelo sabio les ofrece a sus nietos.

Les habló de sueños, del valor del trabajo, de utopías, del amor, de la responsabilidad, de los afectos, del milagro de la vida y de cómo llevarla adelante. Decidimos en el diario, después de escuchar atentamente lo dicho por Mujica, ofrecerles a nuestros lectores el mensaje completo brindado en esta jornada por el ex presidente uruguayo. Un texto, creemos, para leer y compartir con los más jóvenes. Un lección de vida.

Aquí van las palabras de Pepe Mujica
“Muchachos, la mayoría podrían ser mis nietos. Por la edad de ustedes, es natural que los seres humanos germinen utopías, que tengan sueños de un mundo mejor. El desafío que van a enfrentar a lo largo de la prosaica vida significa cómo mantener ese fuego sagrado cuando la piel se te arruga, cuando las patas se te enlentecen, cuando la vida te llena de responsabilidades y de desafíos, cuando cada fin de mes hay que pagar cuentas, cuando tienes que volverte hidropésico trabajando para una multinacional y cuando miras en el transcurso de tu vida la hilacha de tus sueños”
“Porque la historia es un cementerio de utopías, pero gracias a ello vamos andando. Porque siempre tenemos mucha más capacidad de soñar que la capacidad que tenemos de concretar, pero ¿qué sería el vivir sin sueños? ¿Qué sería el ser como un ladrillo, como una roca, y no tener sentires, emociones, compromisos?”,manifestó.

Luego comentó: “Muchachos, el único milagro que hay arriba de la Tierra para cada uno de ustedes es haber nacido. Eso es tan cotidiano para cada uno que no se dan cuenta. Había cuarenta millones de probabilidades de que le tocara a otro, pero te toco a tí”.
“Pero la vida se va y se va más rápido de lo que parece, esa peculiaridad no es humana, es común del mundo vivo. El mundo vivo tiene una cosa distinta al mundo inerte, tiene sentires, tiene emociones. Porque una tortuga que pone un huevo también siente emociones, una gallina que cuida a su pollo siente emociones. Porque un yuyo que se reproduce y antes de morir semilla para sembrarse, es su manera de sentir. La diferencia humana es que tenemos conciencia, es que además de vivir podemos reflejar en una conciencia”, expresó.

En tanto dijo: “Y ya que te tocó nacer, la pregunta es ¿qué haces de tu vida? Si en tu vida vas a ser un sujeto pagador de cuentas, que confunde ser con tener, y el mercado te termina organizando el corazón, las relaciones humanas y todo lo demás, o a tu vida sos capaz de darle un contenido, ser en parte autor del rumbo de tu vida. “Estamos acá por la solidaridad de generaciones que hicieron posible una acumulación de conocimientos que se trasmitió de generación en generación. Y van a venir otras, y ustedes van a tener otros desafíos, grandes desafíos, estamos organizando un gigantesco sartén en este mundo para freír las cosas vivas, y ustedes van a tener que pelear contra ese egoísmo que nos amenaza de un holocausto ecológico”.
“Y ustedes son argentinos en primer término, pero en segundo término son latinoamericanos y son hermanos de todos los pueblos pobres de América”subrayó, mientras aclaró: “Y tienen la vida por delante, traicionar esta hermosa etapa de vuestra vida, abdicar o transformar conscientemente las etapas de la vida en la prolongación de esta etapa hermosa que les toca vivir, y eso va a depender de una cosa hermosa que se llama voluntad”.
“La vida militante no es un premio, la vida militante es una aventura, pero es tener causas para vivir, no vivir por el mero hecho de haber nacido. El ser militante significa dedicar una parte importante de nuestra vida a la suerte de los demás, bajo la utopía y el sueño de que se puede construir un mundo un poco mejor que aquel en que nos tocó nacer”; indicó fervorozamente.

“Eso es emotivo, es muy importante. Miren, la cuestión es mantener el fuego sagrado de esa aventura a lo largo de la vida. ¿Por qué?, Porque nos ha tocado vivir en un sistema que ha generado una cultura y estamos inmersos en esa cultura que necesita hacernos funcionales a ser compradores compulsivos, porque, si no, todo se tranca”dijo y “tendemos a confundir felicidad con tener cosas nuevas, y a veces abandonamos las cosas más sagradas que son siempre las mismas y pocas. O aprendés a ser feliz con las cosas fundamentales de la vida o no serás nunca feliz”.
“¿Qué tiene que ver esto? Y, sé que en mi discurso hay un poco de viejo Vizcacha. Pero, gurises, el desafío que van a enfrentar es precisamente la vorágine de una cultura que ha generado nuestro tiempo y hay que empezar por entender que eso que se puede llamar felicidad significa garantizarse tiempo para cultivar los afectos, que es la diferencia que tiene la vida: los sentires. Trabajar hay que trabajar, porque quien no trabaja está viviendo a costilla de alguno que trabaja y no se debe ser parásito, pero la vida no es solo trabajar, hay que asegurarse tiempo para las relaciones humanas, para los hijos, para el amor, para los que van a venir. Porque la vida se te va”, declaró ante los presentes.
Después agregó:“Y entonces, no se dejen robar la libertad. Porque eres libre solo cuando gastas tiempo de tu vida en aquellas cosas que te motivan sin joder al otro. La felicidad también es un poco de solidaridad”.
“Gurises, no sé el rumbo que va a tener la Argentina. Pero sé que va a salir de la angustia que tiene. Ha salido mil veces. Es un país riquísimo, y tal vez su desgracia está ahí, en el exceso de riqueza que tiene”.
“Ustedes son responsables de lo que va a venir. Pero gasten su existencia a favor de la causa humana. No se olviden de los miles que no pueden venir a la universidad, de los miles que todavía se acurrucan en la soledad de los campos, de las minas. El ser universitario no es un privilegio. Ser universitario es una obligación de servir al pueblo, y no para oprimirlo. Por eso, suerte y hasta siempre”;dijo al concluir su exposición el ex presidente de Uruguay.
Así fue el acto completo

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