ORIGINAL PROPUESTA DEL AEROCLUB LOBOS

El jueves por la tarde en el AeroClub Fortín Lobos, cuatro jóvenes lobenses tuvieron su primera experiencia piloteando un avión, y todo gracias a su destacado desempeño académico.

Por iniciativa del AeroClub se ofreció como premio a los mejores promedios del último año de las secundarias de los colegios Comercial y FASTA, una clase teórico y práctica del curso de piloto privado de aviación.

Las seleccionadas fueron Valentina Tomalini y Delfina Pippo de las divisiones A y B del Comercial y Melanie Burgos y Violeta Ortiz de las especialidades de ciencias naturales y sociales respectivamente en el FASTA. “Nunca había volado y pensé que me iba a descomponer o a tener miedo”, reconoce Valentina “pero fue todo lo contrario, incluso no me pareció tan difícil de manejar”. Valentina está interesada en seguir estudiando derecho o coreografía pero encontró que la aviación: “tiene diferente focos muy interesantes”. Para su compañera de escuela, Delfina, también fue la primera vez en surcar los cielos: “llegué a reconocer el club Fitti Ferro desde arriba, por el naranja de las canchas”, contó sorprendida “se ve todo muy distinto desde el avión, y hasta pude participar del aterrizaje”. Es que todas las alumnas lograron tomar el comando en vuelo y practicar algunas maniobras básicas.

También los mejores promedios del FASTA tuvieron su primera experiencia. “Yo había volado a las cataratas de vacaciones”, recordó Violeta Ortiz “por eso no tenía miedo hoy. Ahora pude manejar casi todo el vuelo, subí, bajé, doblé, no parece difícil”. Sí reconoce que le llamó la atención: “los pedales, no sabía que en la tierra el avión se doblaba con los pies”. De la rama de las ciencias naturales, la premiada fue Melanie Burgos: “esto se mueve más que un vuelo [comercial], fue una re adrenalina manejarlo!”. Además de la experiencia en vuelo también pudieron aprender en la clase teórica por qué vuela un avión y las salidas laborales que ofrece la aviación y hoy aumentan año a año.

“Esto fue el puntapié inicial”, aclaró el presidente del AeroClub Fortín Lobos, Joaquín Ortiz, “nuestra idea es extenderlo a todas las escuelas e incluso llegar a ofrecer una beca”. Son muchos los proyectos del club que está a punto de sumar una nueva aeronave. Mencionó también todas las posibilidades que abre un carnet de piloto, no solo el transporte de pasajeros, también el remolque de planeadores, la carga de paracaidistas, la publicidad aérea, la fumigación, la instrucción. “Para cualquier camino, el primer paso se pude dar en el AeroClub, de acá surgieron muchos pilotos que hoy tienen en la aviación su profesión y su forma de vida”.

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